Desde que sé que el próximo lunes empiezan mis vacaciones me despierto más contenta por las mañanas. Me levanto de la cama sin pereza y, aún descalza, tacho el día del calendario, aunque sean las seis de la mañana y me quede todo el día por delante, yo ya no lo cuento. Falta un día. 24 horas. Bueno, 27 si me apuras. ¡Y estaré de vacaciones! Quince días en los que se acabó el levantarse a las seis de la mañana, redactar noticias de siete a ocho, locutar de ocho a tres, estudiar por la tarde e irme a dormir a las diez que al dia siguiente madrugo. No pienso hacer absolutamente nada que implique obligación o deber.
Me levantaré a las once, desayunaré a las doce y comeré a las cuatro de la tarde, antes de irme a la playa a ponerme morena. Mi única preocupación será comprar pilas para el mp3 y ponerme crema solar para no convertirme en una gamba andante. Por no preocuparme, no pienso darle vueltas ni al hecho de que Michael Emerson vaya a estrenar una peli en la que hace de cheerleader gay y en la que no muere nadie (todo un insulto a Benjamin Linus). O si estamos sufriendo una desaceleración o una crisis. O si Bea la fea se hace guapa, se casa o convierte el agua en vino.
Hace un año que no tengo vacaciones y pienso disfrutarlas. En Madrid y en Mallorca. Benditas dos semanas me esperan.



¡Hola!
¡Cuanto tiempo, jajaja!
Me encanta tu blog, ¡escribes super bien! (y actualizas, no como yo jajaja ^^U).
Que bien que tengas vacaciones por fin si dices que no has tenido en un año :S, yo me agobiaria si estuviera 365 dias sin vacaciones ^^U.
Por cierto, referente a lo de la entrada del numero 13, ya me habían explicado el por qué de esa superstición, aunque ya no me acordaba jajaj. Yo no le tengo manía a ese número. Menos mal, porque nací un día trece (aunque era lunes, no martes jajaj). Si alguien que nació un trece le tiene manía a ese número debe de pensar que su existencia en sí ya es una mala suerte, ¿no? ¡Jajaja!
Bueno, guapa, a ver si nos vemos este verano, que estoy harta de universidad, ¡y quiero salir!
¡Besos!