Desde que sé que el próximo lunes empiezan mis vacaciones me despierto más contenta por las mañanas. Me levanto de la cama sin pereza y, aún descalza, tacho el día del calendario, aunque sean las seis de la mañana y me quede todo el día por delante, yo ya no lo cuento. Falta un día. 24 horas. Bueno, 27 si me apuras. ¡Y estaré de vacaciones! Quince días en los que se acabó el levantarse a las seis de la mañana, redactar noticias de siete a ocho, locutar de ocho a tres, estudiar por la tarde e irme a dormir a las diez que al dia siguiente madrugo. No pienso hacer absolutamente nada que implique obligación o deber.
{Junio 19, 2008} Bienvenidas, vacaciones
{Junio 9, 2008} En época de examenes
Esto es lo que pasa cuando creas un blog en época de exámenes: que no escribes. A pesar de las ganas y del “cualquier excusa vale para escaquearse de estudiar”, es complicado encontrar un hueco para dedicarlo a tu blog, sobretodo si como yo eres una persona inconstante en esta clase de temas.


